Desperdicio alimentario

Los vergonzosos números del desperdicio alimentario

Tiempo de lectura: 4 minutos

El mundo está mal repartido. Es algo sabido e incluso aceptado por la sociedad. Sin embargo, hay datos hirientes que deberían servirnos de acicate para un cambio de mentalidad individual global. Hoy vamos a hablar de una cuestión fundamental: el desperdicio alimentario. Ya hablamos del panorama de la alimentación en relación a su impacto medioambiental.

Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO)  cada año se desperdician 1.300 millones de toneladas de comida. Cifras alarmantes si tenemos en cuenta los millones de personas que forman parte de las 51 naciones que conforman la lista de países de bajos ingresos y con déficit de alimentos (PBIDA) en el año 2018. Por cierto, 37 países de este listado son del continente africano. El eterno territorio olvidado.

A pesar de que todos los países tienen desperdicio alimentario, el nivel económico influye en qué momento o fase se produce esta pérdida de alimentos.

En los países con mayor poder económico (Europa, USA, Japón, China y Australia) se caracterizan por desperdiciar los alimentos en la última fase de la cadena: la del consumidor. Compramos más de que lo necesitamos. Un ejemplo más de la deriva en la que estamos inmersos los ciudadanos en las sociedades consumistas. Por eso es tan importante, lograr un consumo responsable y sostenible.

Por el contario, en los países con menos ingresos, la pérdida de alimentos se produce en casi todos los eslabones de la cadena alimentaria. Desde la producción a almacenamiento o el transporte. La razón está en la deficiencia en infraestructura, tecnología, transporte y falta de medios para una correcta conservación.

El desperdicio alimentario según el tipo de comida

A pesar de que la pérdida de alimentos es una constante en la actualidad, el porcentaje varía según el alimento. Os proponemos un repaso por cada grupo de alimento, aunque ya os avanzamos que hay alimentos que se desperdicia ¡casi el 50%!.

Lacteos: se calcula que hay un 20% de pérdida de lácteos. Sólo en Europa se pierden cada año ¡29 millones de toneladas de productos lácteos!

Pescado: Se calcular que hay un 35% de pérdida de pescado. Además del desperdicio del propio consumidor de pescado, está el hecho de que un 8% del pescado capturado a nivel mundial es devuelto al mar en pésimas condiciones para la supervivencia o directamente muertos.

Carne de vacuno: se calcula que hay un 20% de pérdida de carne. Este dato equivale a ¡75 millones de vacas! Otro elemento a tener en cuenta es que el sector ganadero genera un 18% más de CO2 que el sector transporte y, por tanto, uno de los causantes del empeoramiento del efecto invernadero.

Cereales: se calcula que hay un 30% de pérdida de cereales. Uno de los alimentos fundamentales para la alimentación y en los países con más poder adquisitivo se desperdician 286 millones de toneladas de productos cereales.

Raíces y tubérculos: se calcula que hay un 45% de pérdida de raíces y tubérculos. Solo en América del Norte y en Oceanía se lanzan 6 millones de toneladas de este tipo de alimentos en buen estado.

Frutas y hortalizas: se calcula que se desperdician un 45%. Alimentos tan sencillos de consumir y se pierden casi la mitad de su producción.

Legumbres: se calcula que el 22% de la producción se pierde.

Cambios que todos podemos hacer para evitarlo

El cambio empieza por uno mismo. El panorama es dramático, tal y como os hemos explicado con datos de la FAO. Sin embargo, más allá de que los estados deban buscar cómo cambiar la actual agricultura y ganadería industrial, el propio consumidor ciudadano puede poner su propio granito de arena en un cambio de costumbres. Estos serían algunos de los pequeños cambios que podemos hacer todos:

  • Comprar de forma inteligente planificando comidas
  • No fijarse en el aspecto de las frutas y las hortalizas
  • Fijarse siempre en las fechas de caducidad
  • Acostumbrarse a leer siempre el etiquetado
  • Aprovechar las sobras: aprende a reciclar la comida
  • Transforma los restos alimentarios para abono para las plantas

ACTUALIZACIÓN 2020

El año 2020 se ha visto sacudido hasta los cimientos por la llegada de la pandemia del Covid-19. Su presencia ha provocado no únicamente la devastación sanitaria y humana, sino también una crisis económica sin precedentes. Además, su virulencia activó algunos mecanismos en la población como el de la compra excesiva de alimentación y productos sanitarios. 

Todos recordamos las imágenes televisivas de personas lanzándose  dentro de los supermercados en busca de comida, bebida y del tan deseado papel higinéico. Todo ello, a pesar de las declaraciones del gobierno indicando que estaba asegurado los productos de primera necesidad para toda la población. 

¿Las consecuencias? A los ya dolorosos números de desperdicio alimentario en España se le sumó un aumento del 12% durante las primeras semanas de confinamiento. La razón es sencilla: se compró tanto que no se pudo consumir tanta comida.

Estos datos provienen de un estudio publicado en la revista ‘Science of the Total Environment’ en el que participaron investigadores de varias universidades españolas y una peruana. También calcularon el coste económico que esta mala gestión de la compra provocó en los bolsillos de los españoles: un gasto extra de 4’7€ semanales durante el confinamiento. 

¿Te gustaría conocer nuestras novedades y nuevos artículos? Solo tienes que registrarte en el botón de debajo para ser parte de nuestra familia Koala y estar al día de todo.

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

La siguiente información sobre Protección de Datos debe leerse y aceptarse
Colorado Mouse, S.L. (Clickoala) es la Responsable del Tratamiento de tus datos, con la finalidad de moderar y publicar tu comentario con tu Nombre. En el siguiente enlace encontrarás información sobre nuestros Términos y Condiciones para Usuarios Koala. En ningún caso se publicará tu correo electrónico. Tienes derecho de acceso, rectificación, supresión, limitación, oposición al tratamiento, portabilidad y a no ser objeto de decisiones automatizadas con efectos jurídicos o que te afecten significativamente de modo similar. Puedes ejercitar tus derechos en hola@clickoala.com. Más información en nuestra Política de privacidad.