Paseando por mi barrio noto, no sin alegría, que hay varios comercios que venden a granel. Es una gran noticia, ya que el comercio local en la ciudad dónde vivo no está pasando por su mejor momento. Sin embargo, estos establecimientos siguen a pleno funcionamiento y, por lo que veo, a pleno rendimiento. Y razones para este éxito, las hay y son múltiples. Pero ya entraremos a ello más adelante.
El consumo a granel ha reconquistado protagonismo en España en los últimos años, consolidándose como una práctica clave dentro del movimiento hacia una alimentación más sostenible y consciente. Este enfoque no solo permite reducir el desperdicio de envases, sino que también promueve hábitos de consumo más responsables y respetuosos con el medio ambiente.
¿Qué significa “a granel”?
Pero vayamos a lo básico, lo esencial. Explicar en qué consiste a granel. El término “a granel” se refiere a la venta de productos sin un envase o embalaje predeterminado, permitiendo a los consumidores adquirir la cantidad exacta que desean. Esta modalidad es común en alimentos como legumbres, cereales, frutos secos, especias y tés, aunque también se extiende a productos de limpieza y cuidado personal.
Vamos, como se ha hecho siempre antes de la llegada de los métodos industrializados en los que ya se nos obliga a comprar cantidades determinadas. Es algo tan sencillo como comprar lo que quieres y en la cantidad que quieres. Una forma lógica de evitar el desperdicio alimentario y darle el valor de decisión al ciudadano.
Beneficios de comprar productos a granel
En cuanto a los aspectos positivos que incorpora comprar productos a granel, muchos ya se han dicho casi sin querer. Pero como a todos nos gusta los listados, señalamos los 4 principales beneficios que aporta el consumo a granel:
- Reducción de residuos: Al eliminar envases innecesarios, se disminuye la cantidad de desechos plásticos y otros materiales que terminan en vertederos o en el medio ambiente.
- Ahorro económico: Al comprar solo la cantidad necesaria, se evita el desperdicio de alimentos y se optimiza el gasto.
- Personalización: Permite a los consumidores seleccionar exactamente la cantidad y combinación de productos que desean.
- Calidad y frescura: Muchos establecimientos que venden a granel se enfocan en ofrecer productos frescos y de alta calidad, a menudo de origen local o ecológico.
Y como beneficio extra (esto es totalmente subjetivo): el placer que da ver el producto que vas a comprar en esos sacos que nos llevan a un pasado más sano y natural.
El auge de las tiendas a granel en España
Os propongo un juego. Imitad mi paseo y seguro vais a encontrar varios comercios que venden a granel. Además, de que casi siempre, se ven con clientes habituales que aprecian poder comprar lo del día. Como vamos a ver a continuación, es una situación generalizada en el país.
En España, el interés por las tiendas a granel ha crecido notablemente. Según un análisis del comercio a granel en España, el 61% de la población compra productos a granel, y un 23% lo hace de forma regular. Este aumento refleja una mayor conciencia ambiental y un deseo de adoptar prácticas de consumo más sostenibles.
Ejemplos de productos a granel
En el imaginario colectivo, se compra a granel legumbres y frutos secos. Pero… ¡hay mucho más! Con el crecimiento de los productos ecológicos y naturales se han ampliado la variedad de opciones.
- Alimentos: Legumbres, arroces, cereales, frutos secos, especias, tés e infusiones.
- Productos de limpieza: Detergentes, jabones y otros productos de higiene del hogar.
- Cosmética: Champús, acondicionadores y jabones corporales en formato sólido o líquido.
Cómo empezar a comprar a granel
¿En serio no has comprado todavía a granel? Puede parecer sencillo (que efectivamente lo es), pero si se quiere evitar comprar en exceso, te recomendamos estos pasos sencillos:
Identifica tiendas cercanas: Busca establecimientos locales que ofrezcan productos a granel.
Lleva tus propios envases: Utiliza bolsas reutilizables, frascos de vidrio o recipientes de tela para transportar tus compras.
Infórmate sobre los productos: Pregunta sobre el origen, métodos de producción y certificaciones de los productos que adquieras.
Empieza poco a poco: Incorpora gradualmente productos a granel en tu rutina de compra para adaptarte al proceso.
Comprar a granel online y a pequeños productores: una opción cada vez más accesible
Aunque tradicionalmente asociamos la compra a granel con tiendas físicas de barrio, la digitalización del comercio ha abierto nuevas posibilidades. Hoy en día es cada vez más fácil comprar productos a granel a través de tiendas online, muchas de ellas gestionadas por pequeños productores o cooperativas locales. Este modelo combina la comodidad de la compra digital con los valores del consumo responsable.
Algunas ventajas destacadas de comprar a granel online:
Acceso a productos locales desde cualquier punto de España, incluso en zonas rurales o donde no existen tiendas físicas a granel.
Mayor trazabilidad: muchos comercios online proporcionan información detallada sobre el origen del producto, su modo de cultivo o elaboración, y el nombre del productor.
Opción de formatos sostenibles para el envío, como envases compostables o reutilizables, e incluso sistemas de retorno de envases en algunos casos.
Apoyo directo a pequeños productores y artesanos, contribuyendo a la economía circular y local.
Desafíos y futuro de las compras a granel en Europa: ¿una solución para productores locales?
El consumo a granel ha demostrado ser una de las estrategias más eficaces para reducir residuos y fomentar la sostenibilidad. Sin embargo, su crecimiento enfrenta todavía retos importantes, sobre todo cuando lo comparamos con países europeos que llevan ventaja en esta tendencia.
Comparativa europea
Francia y Alemania lideran el consumo a granel en Europa, con una red más consolidada de tiendas especializadas, grandes superficies adaptadas y leyes que facilitan el comercio sin envases.
En Francia, por ejemplo, existe desde 2021 una ley que exige a supermercados de más de 400 m² dedicar al menos el 20% del espacio a la venta a granel para 2030.
En España, aunque el movimiento es creciente, aún faltan incentivos legales, campañas educativas y una mayor inversión en infraestructuras para que el modelo se generalice.
Principales desafíos en España
Viendo el panorama de nuestros vecinos europeos, es evidente que hay mucho camino que hacer para poder fortalecer un sector en crecimiento. Sin embargo, hay una serie de cuestiones que deberían superarse:
Falta de normativas claras o incentivos fiscales para comercios sostenibles.
Dificultad logística para pequeños productores, que a menudo no pueden asumir el coste de adaptar su producción o distribución al formato a granel.
Falta de cultura de reutilización y educación ambiental, a pesar de los avances de los últimos años en estas materias.
¿Qué papel tienen los pequeños productores?
Aquí es donde el modelo a granel muestra todo su potencial: establece un puente directo entre productor y consumidor. Muchos pequeños productores ecológicos o artesanales encuentran en la venta a granel una vía para:
Reducir sus costes de envasado y distribución.
Ofrecer productos en su estado más puro, sin transformación ni procesamiento.
Vender en mercados locales o ferias, donde el contacto directo con el cliente es clave.
Además, las tiendas a granel suelen buscar proveedores de confianza, apostando por productores locales que comparten valores comunes: calidad, sostenibilidad y comercio justo.
Mirando al futuro
Para que el modelo a granel se consolide en España, será clave:
Desarrollar políticas públicas que lo impulsen (bonificaciones fiscales, subvenciones, campañas).
Ampliar la educación ambiental, especialmente desde las escuelas. Pero sin olvidar, la base demográfica que ya están fuera de los años de formación y que son los actuales potenciales compradores.
Mejorar la logística y distribución sostenible, facilitando que los pequeños productores puedan llegar al consumidor sin intermediarios.
El futuro del consumo a granel está estrechamente ligado al fortalecimiento del tejido rural y productor local, a la conciencia ciudadana y a una transformación del comercio hacia modelos más justos y sostenibles. Si se consigue superar los retos actuales, este modelo no solo será más común, sino también una pieza clave de la transición ecológica y alimentaria en Europa.